1.14.2012

Oración de un alma [que estaba] desesperada

Padre bueno, gran Dios. Mi Señor:

Te agradezco porque me llamaste para conocerte. Porque cada cosa que ha pasado en mi vida me ha ayudado a acercarme cada vez más a ti. Aveces lo he hecho de manera egoísta, aveces te he compartido de manera vanagloriosa; te pido perdón.

Te ruego que me perdones por alargar todo el sufrimiento que yo misma me ocasioné desde el Mayo pasado. Las circunstancias fueron reales y dolorosas, pero el sufrimiento fue mi culpa y de nadie más. Yo fui la que no confié en Ti, en tus promesas hermosas, en aquello que me prometiste personalmente. Discúlpame por aferrarme al dolor en vez de a tu mano poderosa y por no querer ver lo grande que eres.

Te oré conforme a mi voluntad y no la tuya. Espere igual. Señor, he estado equivocada todo el tiempo, sabiéndolo y no queriéndolo ver. Siempre deseando que él me pidiera disculpas cuando era yo la que te las debía pedir a ti. Yo no merezco nada y reclamaba todo.

Eres grande, Dios. A pesar de esto me permitiste la gran bendición de conocerte, y de descubrir mi maldad. Descubrí tu verdad y he estado luchando contra ella fingiendo estar de tu lado. Siempre dejando para otro día lo que debo hacer diario. En algún momento estuve de tu mano y no sé en qué momento decidí soltarme otra vez.

Aquí estoy, Señor. Tómame. Quiero rendirme por completo a ti. Ya no tengo fuerza porque ahora eres Tú mi Fortaleza. Desecho mi dolor porque tu ya lo llevaste por mí. Clamo a ti para ya no caer, me sostendré de ti con tu fuerza.

[Señor, perdóname por llegar a desear odiarlo para poder olvidarlo, perdóname por pensar en que ella tendría su merecido por las cosas que me dijo. Ellos son tus hijos también, te agradezco porque me permitiste conocerlo y ayudarlo con lo que pude. Si fue tu decisión que nuestros planes no se cumplieran, que así sea. Hoy acepto tu voluntad. Gracias porque él es feliz. Gracias porque ella encontró compañía en una persona tan especial. Bendícelos.]

Ya no quiero volverme loca sino es para Ti. Quiero vencer mis miedos porque Tú estás en mí. Quiero renovar mi vida a cada momento y vivir conforme a ti. Quiero reunirme contigo en el Cielo. Quiero adoptar mi patria celestial. Quiero vivir con tu corazón. Quiero predicar al mundo de tu amor. Quiero aceptar tu Santa y sabia voluntad. Quiero aprender de Ti cada día más.

Tómame de la mano y no me sueltes. Te regalo mi voluntad, mi libre albedrío. Decido dártelo, que sea tuyo. Haz de mi vida una herramienta.

Si he de morir que sea por ti. Si he de vivir que sea para ti.

Amén.

11.29.2011

Sigo pensando en ti

Una vez le enseñé esta canción, no me atreví a dedicarsela abiertamente. Quizás porque ahora entiendo lo que en realidad dice.





Cada día pienso en ti,
pienso un poco más en ti,
despedazo mi razón,
se destruye algo de mi,
cada día pienso en ti,
pienso un poco más en ti.

Cada día pienso en ti,
pienso un poco más en ti, 
cada vez que sale el sol
busco en algo el valor
para continuar así
.
  Y te veo así no te toque
rezo por ti cada noche;
amanece y pienso en ti.

Y retumba en mis oídos
el tic-tac de los relojes.
Y sigo pensando en ti.
Y sigo pensando...

11.16.2011

La última historia de amor

Solo lo había visto dos veces y no tuvo tiempo de charlar con él como los dos hubiesen querido. Ambos sabían que la próxima vez que se mirarían bien podría ser la última; si no por siempre tal vez sí en un largo lapso de tiempo. El reloj corría cada vez más deprisa, ellos lo hacían más lento. Durante cuatro días ya habían corrido con todas sus fuerzas para que la casualidad los juntara. Los momentos finales se acercaban, ella rodeó el mar de gente para encontrarlo, pero a pesar de su esfuerzo no lo logró. Por un momento se dió por vencida, regresó a su sitio. Todos inclinaban sus rostros y elevaban oraciones mientras ella derramaba lágrimas ante la idea de no verlo una última vez. Fue ahí cuando llegó un último mensaje. "Estoy a punto de irme. Quiero verte. Apresurate, por favor". Tomó una última bocanada de aire y corrió con toda su Fuerza y toda su desesperación; con toda su esperanza. Corría con el espíritu elevado en oración. Llegó al lugar donde él había estado todos esos días, pero lo que antes era un sistema organizado de pasillos correctamente ordenados se había vuelto un caos. Unas personas por aquí, unas maletas por allá, una que otra carpa de aquellos que se despistaron. Ella volteó a todos lados. Ya no podía darse por vencida una vez más, no estando tan cerca de lograrlo. Se acercó a unas personas que estaban cerca. Quizás los de allá se conocen muy bien, quizás y sólo quizás eran ángeles. "Mira, son ese grupito que está allá", le señalaron. Puede que haya olvidado agradecerles la información por el temor de dejarlo escapar. Se acercaba cada vez más, con la miraba clavada en la nuca de él. Cuando estuvo lo suficientemente cerca para escuchar la oración que elevaban al cielo, se detuvo. Solo lo miró, él le daba justamente la espalda. Ella lo vio llorar. Jamás lo había visto así. Eso derrumbo toda barrera que había construido para no enseñarle sus lágrimas esta vez. "Amén". Él intentó secarse las lágrimas, ella se armó de lo que pudo y tocó su codo derecho. Él volteó. "Pensé que no llegarías", al instante estalló en llanto y la estrechó en su pecho. Él le dijo un montón de cosas acerca de su futuro, que la quería en él. Ella no entendió gran cosa, ni pudo decir más; solo disfruto ese pequeño y emotivo momento. Siguió llorando en ese hombro que ya dos veces había empapado de lágrimas y parpadeos. Él recuperó la postura y le obsequió lo primero que le vino a la mente. "Vas a pensar que estoy loco" (ella lo había pensado desde el momento en el viajo de tan lejos para verla), enseguida se despojó de la playera que traía puesta y se la dió. También le regaló unos dulces típicos del lejano lugar de donde vino. se dieron un último abrazo, un último "te quiero". Ella se marchó y el corazón no le alcanzó para mirar atrás. Ya había recorrido unos cien metros cuando recordó aquél dibujo que había hecho de él y para él; estaba guardado en su mochila. Rapidamente arrojó la mochila al suelo y se inclinó para buscarlo. Apenas tocó el pedazo de hoja cuadriculada cuando la Voz conocida le habló.

"Tranquila, volverás a verlo".

11.14.2011

Dios es amor

Hace una semana Alejandro Megah me retaba a ilustrar más. Yo le dije que intentaría una cada dos semanas. Él propuso que una. Decidí que lo intentaría.

Y casi sin recordar aquel nuevo reto sino hasta que concluí el proyecto, esto salió. No sé cómo puso salir eso si no sé usar Photoshop.

Creo que prometo ilustrar más... quizás.
Cartel para Club de Conquistadores OMEGA, para su participación en Feria de Clubes de la Asociación Metropolitana.


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Gracias por alentarme, Meghis.

10.30.2011

Per voi, acquerello.

A la acuarela


 A ti, límpida, inmaculada, expandida,
jubilosa, mojada, transparente.
Para el papel, su abrevadora fuente,
agua primavera, lluvia florida. 


A ti, instantánea rosa sumergida,
líquido espejo de mirar corriente.
Para el pincel, su caballera ardiente,
fresca y mitigadora luz bebida. 


A ti, ninfa de acequias y atanores,
alivio de la sed de los colores,
alma ligera, cuerpo de de premura. 


Llorada de tus ojos, corres, creces,
feliz te agotas, cantas, amaneces.
A ti, río hacia el mar de la Pintura.

-Rafael Alberti

♥Gracias a ti, Majo. Por regalarme las acuarelas más bonitas del mundo.